BONO
Descubre la línea de complementos alimenticios con nuestro nombre: magnesio, vitamina D3, omega-3 y más. Te explicamos qué forma elegir, qué dosis tiene sentido y cómo encajarlos en tu día a día. Solo propiedades aprobadas por la EFSA.Leer más →
Filtros
Disponibilidad
Marca
Forma
Precio
Complementos alimenticios de marca propia: forma, dosis y combinaciones
Una marca propia dentro de un catálogo con muchas marcas
Los productos que llevan nuestro nombre conviven con el resto de marcas que distribuimos. No los hicimos para competir con ellas, sino para cubrir lo básico y hacerlo bien. Las preguntas que más nos llegan son siempre las mismas: qué forma de magnesio elegir, cuánta vitamina D3 tiene sentido a diario y por qué dos frascos con el mismo ingrediente pueden costar el doble uno que otro.
La forma y la dosis mandan
Dos productos con el mismo ingrediente pueden comportarse de forma muy distinta. El óxido de magnesio aporta mucho mineral por cápsula, pero se absorbe peor. El bisglicinato aporta menos por cápsula y suele sentar mejor al estómago. Con la vitamina B12 pasa algo parecido: la metilcobalamina ya es la forma activa y la cianocobalamina necesita una conversión previa. La vitamina D3 se disuelve en grasa, así que en gotas con aceite o en cápsula blanda aprovechas mejor lo que tomas.
- Forma: cómo se presenta el nutriente y con qué facilidad lo asimilas.
- Dosis: lo que importa es la cantidad al día, no la cantidad por cápsula.
- Combinaciones: la vitamina D3 con K2 como MK-7 tiene lógica; quince ingredientes en cantidades simbólicas, no.
Así seleccionamos
Cuando desarrollamos algo con nuestro nombre aplicamos los mismos tres criterios que al resto del surtido: la forma del ingrediente, la dosis y las combinaciones que tienen sentido. Somos neutrales con las marcas. Si otra fórmula del catálogo te va mejor, te la recomendamos igual. Compramos directamente a los fabricantes, sin intermediarios, y cada producto pasa por nuestro equipo de cumplimiento normativo antes de publicarse. Probamos los productos nosotros mismos y laboratorios independientes revisan lotes por sorpresa. Solo comunicamos las propiedades aprobadas por la autoridad europea de seguridad alimentaria (EFSA). Puedes ver cómo seleccionamos.
Leer la etiqueta antes de comparar precios
Un frasco barato no siempre sale barato. Mira tres cosas en la etiqueta: la cantidad por dosis diaria, el porcentaje de valor de referencia de nutrientes (%VRN) y la forma química entre paréntesis, por ejemplo citrato, bisglicinato o metilcobalamina. Compara después el precio por día de uso, no por envase. Con más de diez años vendiendo miles de productos hemos visto que ahí está la diferencia real entre dos frascos que parecen iguales.
Para quién encaja esta línea
Encaja si quieres una base sencilla y saber exactamente qué tomas: un magnesio, una vitamina D3, un omega-3, sin fórmulas infladas. Si buscas dosis muy altas o combinaciones muy específicas, en el catálogo hay marcas especializadas que cubren mejor ese terreno. Para orientarte por objetivo puedes empezar por IMMUNITY + VITALITY si tu prioridad son las defensas y la energía.
Los nutrientes trabajan con constancia. Cuenta con dos o tres semanas de uso diario antes de valorar cómo te sientes, y algo más si partías de una ingesta baja. Eso no le quita valor: significa que el resultado viene del hábito, no de una toma aislada. Si tu tema es el descanso, mira también nuestra selección de MIND + SLEEP.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la marca BONO y en qué se diferencia del resto del catálogo?
BONO es a la vez la tienda y una de las marcas del catálogo. Los productos con nuestro nombre cubren los complementos alimenticios más habituales, con fórmulas cortas y dosis claras. La diferencia no está en un ingrediente secreto, sino en el criterio: elegimos la forma del nutriente y la dosis diaria antes de pensar en el precio. Y seguimos vendiendo otras marcas, porque no siempre la mejor opción para ti lleva nuestra etiqueta.
¿Cómo decidís qué producto lleva vuestro nombre?
Partimos de tres preguntas: qué forma del ingrediente se absorbe mejor, qué dosis diaria tiene sentido y si la combinación aporta algo real. Si un producto solo existe para llenar un hueco en el surtido, no lo hacemos. Cada fórmula pasa por nuestro equipo de cumplimiento normativo antes de publicarse, y solo comunicamos las propiedades aprobadas por la EFSA. Los lotes se revisan también en laboratorios independientes, por muestreo.
¿Qué formato debería elegir: cápsulas, polvo o gotas?
Depende de la cantidad que necesites y de lo bien que tragues cápsulas. Los minerales en gramos funcionan mejor en polvo, y las vitaminas liposolubles necesitan grasa para absorberse.
| Formato | Cómo se toma | Le encaja a |
|---|---|---|
| Cápsula | Con agua y comida | Uso diario sencillo |
| Comprimido | Entero o partido | Minerales en dosis altas |
| Polvo | En agua o batido | Magnesio, creatina, colágeno |
| Gotas con aceite | Directas o en comida | Vitaminas D3, K2 y A |
| Líquido liposomal | Solo o en poca agua | Quien no tolera cápsulas |
Liposomal significa que el nutriente va envuelto en una capa fina de grasa para que el cuerpo lo absorba mejor.
¿Cuándo es mejor tomarlos, con o sin comida?
Las vitaminas A, D, E y K y el omega-3 se absorben mejor con una comida que contenga grasa, así que las tomas principales encajan bien en el desayuno o la cena. El magnesio suele sentar mejor por la tarde o antes de dormir, y muchas personas lo prefieren así por comodidad. El hierro se tolera peor con el estómago vacío en algunas personas. Lo más importante es la constancia: la misma hora cada día facilita no olvidarlo.
¿Cuánto tardan en notarse los efectos?
Cuenta con dos o tres semanas de uso diario antes de valorar nada, y más tiempo si tu ingesta previa era baja. Los nutrientes rellenan reservas poco a poco, no actúan como una dosis única. Algunas cosas se perciben antes, como la tolerancia digestiva de una forma concreta de magnesio. Otras no se notan de forma directa y solo se ven en una analítica. Preferimos decirlo así, en lugar de prometer resultados rápidos.
¿Cómo sé si un producto es vegano o está libre de alérgenos?
Lo verás en la etiqueta y en los filtros de la tienda. Ojo con tres detalles: la vitamina D3 puede venir de lanolina de oveja o de liquen, las cápsulas blandas suelen contener gelatina y el omega-3 de pescado tiene alternativa de algas. Si sigues una dieta vegetal, filtra por productos veganos y comprueba también la cápsula, no solo el ingrediente principal.
¿Puedo combinar varios complementos a la vez?
Sí, con dos cuidados. Primero, no sumes sin mirar: si tomas un multivitamínico y además un producto individual, revisa que el total del mismo nutriente siga siendo razonable. Segundo, hay combinaciones que compiten por la absorción, como el calcio en dosis altas junto al hierro; sepáralos unas horas. Otras tienen lógica, como la vitamina D3 con K2 en forma de MK-7, y por eso a veces van en un mismo producto.
¿Hay algo que deba tener en cuenta si estoy embarazada o tomo medicación?
Sí. Durante el embarazo se recomienda evitar dosis altas de vitamina A en forma de retinol, por el riesgo para el feto; el betacaroteno es otra cosa. Si tomas anticoagulantes del tipo acenocumarol o warfarina, la vitamina K puede interferir con su efecto, así que consúltalo antes con tu médico o farmacéutico. Lo mismo si tomas medicación tiroidea, ya que el yodo y algunos minerales pueden influir. En caso de duda, pregunta primero.








