Hierbas y plantas
Extractos de plantas en cápsulas, polvo, gotas e infusiones: cúrcuma, ashwagandha, valeriana y más. Te explicamos qué significa un extracto estandarizado, cómo leer una ratio 10:1 y cuándo esperar efectos.Leer más →
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Hierbas y plantas
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Cómo elegir un complemento a base de plantas
Los complementos a base de plantas parten de una parte concreta del vegetal: la raíz, la hoja, la flor, la corteza o el fruto. Ahí se concentran los componentes que interesan. Por eso una etiqueta clara indica el nombre en latín, la parte utilizada y los miligramos por cápsula. En esta categoría reunimos clásicos de la fitoterapia europea y asiática, desde la cúrcuma en cápsulas hasta plantas amargas de uso tradicional.
Polvo de planta y extracto seco no son lo mismo
El polvo es la planta molida y encapsulada, sin más pasos. El extracto seco se obtiene con agua o alcohol y luego se evapora el disolvente, así que queda mucho más concentrado. Cuando ves una ratio como 10:1, significa que se han usado diez partes de planta para obtener una de extracto. Un extracto estandarizado añade una garantía extra: fija el porcentaje del componente medido, por ejemplo curcuminoides o witanólidos. La diferencia es enorme. El polvo de raíz de cúrcuma ronda el 4% de curcuminoides, mientras que un extracto estandarizado puede superar el 90%. Dos productos con los mismos miligramos en la etiqueta pueden no parecerse en nada.
Así elegimos las plantas de nuestro catálogo
Miramos tres cosas antes de dar de alta una planta: la forma del extracto, la dosis por cápsula y las combinaciones que tienen sentido. Preferimos extractos que declaran la ratio y el porcentaje estandarizado, porque así sabes qué estás tomando. Dejamos fuera los productos que solo ponen "complejo de hierbas" sin cantidades por planta. Compramos directamente a las marcas, nuestro equipo de cumplimiento revisa cada producto antes de publicarlo y probamos nosotros mismos, con laboratorios independientes que analizan lotes por sorpresa. Es el consejo que daríamos a nuestra madre: así seleccionamos nuestras marcas.
A quién le encaja y qué puedes esperar
Las plantas encajan bien si buscas un complemento con una tradición de uso larga y prefieres empezar por dosis moderadas. La mayoría de la gente llega aquí con un objetivo concreto: descanso, digestión o rutina deportiva. En ese caso mira primero la planta y después la forma. Los extractos de ashwagandha, por ejemplo, se venden casi siempre en cápsulas con ratio declarada.
Otras plantas se presentan en varios formatos a la vez. La raíz de valeriana existe en comprimidos, en gotas y como planta seca para infusión. La EFSA todavía no ha aprobado declaraciones de salud para las plantas, así que aquí no vas a leer promesas. Sí te damos una expectativa realista: con la mayoría de extractos conviene mantener dos o tres semanas de uso constante antes de valorar si te aporta algo.
Seguridad: lo que conviene tener en cuenta
La AESAN recuerda que no se deben superar las dosis diarias indicadas en el etiquetado y que ningún complemento sustituye una dieta variada. Además:
- Si tomas medicación, pregunta antes a tu médico o farmacéutico. Algunas plantas, como la hierba de San Juan, pueden interferir con ella.
- En embarazo y lactancia muchas plantas no se han estudiado lo suficiente. Consulta antes de empezar.
- Comprueba la especie exacta: dos plantas con el mismo nombre popular pueden ser distintas.
Y si prefieres empezar por nutrientes con dosis de referencia claras, echa un ojo al resto de complementos alimenticios de la tienda.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los complementos a base de hierbas y plantas?
Son complementos alimenticios elaborados con una planta entera o, más a menudo, con una parte concreta: raíz, hoja, flor, corteza o fruto. Esa parte se seca y se encapsula, o se convierte en extracto concentrado. También existen en gotas y como planta seca para infusión.
A diferencia de las vitaminas y los minerales, las plantas no tienen una cantidad diaria de referencia oficial. Por eso la dosis la marca cada fabricante y merece la pena comparar etiquetas.
¿Qué forma me conviene: polvo, extracto o tintura?
Depende de si buscas precisión o comodidad. El extracto estandarizado es la opción más previsible, porque garantiza el mismo porcentaje del componente medido en cada lote. El polvo es más suave y más barato, pero su contenido varía según la cosecha.
| Forma | Qué es | Le encaja a |
|---|---|---|
| Planta en polvo | Planta molida y encapsulada | Uso suave y diario |
| Extracto seco | Concentrado con ratio indicada | Dosis compactas |
| Extracto estandarizado | Porcentaje fijo del componente | Constancia entre lotes |
| Tintura o gotas | Extracto líquido, dosis flexible | Quien no traga cápsulas |
| Infusión | Planta seca para preparar | Rutina diaria, sin dosis exacta |
¿Cuánto tarda en notarse el efecto?
Casi nunca es inmediato. Con la mayoría de extractos de plantas conviene dar dos o tres semanas de uso constante antes de valorar el resultado. Algunas personas tardan más, sobre todo con dosis bajas.
Preferimos decirlo claro: si en cuatro o seis semanas de uso diario no notas nada, probablemente esa planta o esa dosis no es la tuya. Cambiar de producto cada pocos días hace imposible saber qué funciona.
¿Puedo tomar varias plantas a la vez?
Sí, pero con cabeza. Cuantas más plantas mezclas, menos sabes qué está haciendo cada una, y más fácil es duplicar la misma planta sin darte cuenta a través de dos productos distintos.
Nuestro consejo práctico: empieza con una sola, mantenla tres o cuatro semanas y luego añade otra si hace falta. Si combinas, revisa las cantidades por planta en cada etiqueta. Los extractos de cardo mariano, por ejemplo, aparecen también dentro de muchas fórmulas mixtas.
¿Cómo leo una etiqueta que dice extracto 10:1?
La ratio indica cuánta planta se ha usado para obtener el extracto. En un 10:1, diez gramos de planta dan un gramo de extracto. Así, 300 mg de extracto 10:1 equivalen a 3 gramos de planta seca.
El dato más útil suele ir después: el porcentaje estandarizado, por ejemplo "5% de witanólidos". Eso te dice cuánto del componente medido recibes de verdad. Si la etiqueta no indica ni ratio ni porcentaje, no puedes comparar precios de forma justa.
¿Son seguras si tomo medicación o estoy embarazada?
Natural no significa inocuo. Algunas plantas pueden interferir con medicamentos: la hierba de San Juan es el caso más conocido. Si tomas medicación de forma habitual, consulta con tu médico o farmacéutico antes de empezar.
En embarazo y lactancia, muchas plantas no cuentan con estudios suficientes, así que la recomendación general es no usarlas sin consejo profesional. La AESAN insiste además en no superar la dosis diaria del etiquetado.
¿Por qué las etiquetas de plantas no prometen beneficios concretos?
Porque la normativa europea no lo permite todavía. Las solicitudes de declaraciones de salud para constituyentes botánicos siguen pendientes de evaluación por la EFSA, en el estado que el sector llama "en espera". Mientras no haya autorización, no se pueden usar afirmaciones sobre esas plantas, ni siquiera genéricas.
Nosotros lo respetamos y lo contamos. En lugar de promesas te damos la especie, la parte usada, la ratio y el porcentaje estandarizado, para que decidas con datos.
¿Cómo se controla la calidad y la pureza de una planta?
Las directrices de la AESAN para complementos de origen vegetal ponen el foco en dos puntos: identificar sin ambigüedad la especie y la parte de la planta, y estandarizar la producción para reducir la variabilidad natural de la materia vegetal.
En la práctica eso significa análisis de identidad botánica y controles de contaminantes como metales pesados, pesticidas y microbiología. Pedimos esa documentación a las marcas, nuestro equipo la revisa antes de publicar y encargamos análisis de lotes por sorpresa a laboratorios independientes.


























