Vegano
Aquí encuentras suplementos veganos sin ingredientes de origen animal: vitamina B12, D3 de liquen, omega-3 de algas, hierro y proteína vegetal. Te explicamos qué formas elegir, qué dosis tienen sentido y qué revisar en la etiqueta.Leer más →
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Los nutrientes que una dieta vegana pide con más frecuencia
Un suplemento vegano no contiene ingredientes de origen animal. Ni en el nutriente, ni en la cápsula, ni en los excipientes. La cápsula es lo que más despista: muchas siguen siendo de gelatina de cerdo o de vacuno. Las veganas usan HPMC, una fibra vegetal que se obtiene de la celulosa.
Los nutrientes que se quedan cortos con más frecuencia
Una alimentación vegetal bien planificada cubre casi todo. Las excepciones son pocas y conocidas, y conviene tenerlas claras antes de comprar. En nuestra sección de dietas y preferencias alimentarias puedes filtrar por otras necesidades. Estos son los puntos que vigilamos:
- Vitamina B12: no hay fuente vegetal fiable. La espirulina aporta análogos, moléculas parecidas que el cuerpo no aprovecha igual.
- Vitamina D: la piel la produce con el sol, y de octubre a marzo esa vía casi se apaga.
- EPA y DHA: el lino y las nueces aportan ALA. El cuerpo convierte solo una parte en EPA y DHA.
- Yodo, hierro, zinc y calcio: están en los vegetales, pero los fitatos de legumbres y cereales integrales reducen su absorción.
La forma cuenta más que el sello vegano
Dos productos pueden llevar el sello vegano y no ser comparables. Nos fijamos en la forma concreta y en la dosis. Para la vitamina B12 preferimos la cianocobalamina: es la más estudiada y la más estable frente a la luz y al calor. En vitamina D elegimos D3 de liquen antes que D2 de hongos, porque la D3 mantiene mejor los niveles en sangre. Con el hierro, el bisglicinato suele sentar mejor al estómago que el sulfato.
En omega-3 vegetal buscamos aceite de algas con EPA y DHA ya formados, no solo ALA de semillas. El DHA contribuye al mantenimiento de la función cerebral normal a partir de 250 mg al día, así que la cantidad por cápsula importa tanto como el origen.
Así elegimos lo que entra en esta selección
Miramos tres cosas antes de dar entrada a un producto: la forma del nutriente, la dosis y las combinaciones que tienen sentido. Por eso preferimos la B12 en cianocobalamina, la D3 de liquen frente a la D2 y el omega-3 de algas con EPA y DHA ya formados. Compramos directamente a las marcas, sin intermediarios, así que el producto es auténtico. Nuestro equipo de compliance revisa cada etiqueta antes de publicarla, probamos los productos nosotros mismos y laboratorios independientes analizan lotes por muestreo. Si quieres el detalle, mira cómo seleccionamos marcas y productos.
Para quién es esta selección
Encaja si comes 100% vegetal y también si estás reduciendo los productos animales sin eliminarlos del todo. En ese segundo caso te servirán además los productos aptos para vegetarianos, algo menos estrictos con lácteos y huevo. Sé realista con los plazos: los depósitos de B12 tardan meses en rellenarse y una analítica dice más que cualquier sensación. Un último aviso práctico: el colágeno es siempre de origen animal. Lo que se vende como colágeno vegano aporta vitamina C y aminoácidos, y la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno, pero el producto no contiene colágeno.
Preguntas frecuentes
Que ningún componente venga de un animal, y no solo el nutriente principal. Hay tres sitios donde suele colarse algo animal:
- La cápsula: gelatina de cerdo o vacuno en lugar de HPMC vegetal.
- El nutriente: vitamina D3 de lanolina (grasa de lana), omega-3 de pescado, glucosamina de crustáceos.
- Los excipientes y colorantes: lactosa, cera de abeja o carmín.
Por eso conviene leer la lista completa de ingredientes y no solo el nombre del producto.

























