Quercetina
Aquí encuentras quercetina en cápsulas, en forma fitosomal y en combinación con vitamina C, zinc o bromelina. Te explicamos en qué se diferencian las formas, qué dosis permite la normativa española y cómo tomarla.Leer más →
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Qué es la quercetina y en qué se diferencian sus formas
La quercetina es un flavonoide: un pigmento vegetal presente en la cebolla roja, la piel de la uva, la manzana y el brócoli. En los complementos casi nunca procede de esas frutas. Lo habitual es el dihidrato de quercetina obtenido de los botones florales de Sophora japonica, la acacia del Japón. Es el flavonol más abundante de nuestra dieta: representa entre el 60 y el 75 % de los flavonoles que comemos cada día.
Su punto flaco es la absorción. La quercetina se disuelve mal en agua y el cuerpo la transforma rápido en otros compuestos. Por eso la forma pesa más aquí que en otros antioxidantes de origen vegetal: dos cápsulas con los mismos miligramos pueden dejar cantidades muy distintas en sangre.
Las formas se diferencian sobre todo en la absorción
- Dihidrato de quercetina: la forma clásica en cápsulas y comprimidos. Bien conocida y la más económica por miligramo.
- Fitosoma, como Quercefit: la quercetina va unida a fosfolípidos, grasas que el intestino reconoce con facilidad. Cuesta más por cápsula y rinde más por miligramo.
- Forma liposomal: el flavonoide se envuelve en una capa fina de grasa. El resultado depende mucho de cómo esté hecha la formulación.
- Combinaciones con bromelina, vitamina C o zinc, pensadas para la temporada de polen.
Lo que permite la ley española y lo que aún no está aprobado
Dos datos útiles antes de comprar. El Real Decreto 130/2018 fija 75 mg al día como cantidad máxima de quercetina en los complementos fabricados en España, y advierte de que no la tomen embarazadas, mujeres en periodo de lactancia ni niños. Las cápsulas de 500 mg que ves en tiendas europeas se venden por reconocimiento mutuo, porque están legalmente comercializadas en otro país de la UE.
Además, la EFSA, la autoridad europea de seguridad alimentaria, no ha aprobado ninguna declaración de salud para la quercetina. Por eso no te prometemos resultados. En las fórmulas mixtas, los efectos aprobados vienen de otros ingredientes: la vitamina C en cápsulas y polvo contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Así elegimos la quercetina de nuestro surtido
Cuando decidimos qué quercetina entra, miramos tres cosas: la forma, la dosis por cápsula y la combinación. Preferimos las formas con absorción mejorada, como el fitosoma, porque con menos miligramos llega más al organismo. Aceptamos el dihidrato clásico cuando la dosis está clara y el precio acompaña. No trabajamos fórmulas que esconden la cantidad de quercetina dentro de una mezcla propia. Compramos directamente a las marcas, cada referencia pasa por nuestro equipo de cumplimiento normativo antes de publicarse y probamos los productos nosotros, con controles puntuales de laboratorios independientes. Puedes ver cómo seleccionamos las marcas.
A quién le encaja este flavonoide
La quercetina interesa sobre todo a quien ya cuida la alimentación y quiere sumar un flavonoide concreto, con más frecuencia en primavera. Funciona como un apoyo de fondo: en los estudios se toma durante semanas seguidas, así que cuenta con dos o tres semanas de uso constante antes de valorar cómo te sienta. Si prefieres una fórmula con efectos ya aprobados, las combinaciones con complementos con zinc te dan ese respaldo. Y si tomas medicación crónica, coméntalo antes con tu médico o farmacéutico.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la quercetina y de dónde se obtiene?
Es un flavonoide, un compuesto vegetal del grupo de los flavonoles. Está presente en la cebolla, la manzana, la uva, el brócoli o el té. En los complementos suele extraerse de los botones florales de Sophora japonica, porque ahí la concentración es mucho mayor que en la fruta. La cantidad en los alimentos varía según la parte de la planta, el clima y la cocción.
| Alimento | Quercetina (mg/kg) |
|---|---|
| Cebolla | 284 a 486 |
| Manzana | 21 a 72 |
| Té negro | 10 a 25 |
¿Cuánta quercetina se puede tomar al día en España?
El Real Decreto 130/2018 fija 75 mg al día como cantidad máxima de quercetina en los complementos fabricados en España. La misma norma advierte de que no deben tomarla embarazadas, mujeres en periodo de lactancia ni niños. Verás cápsulas de 500 mg en el mercado europeo: se comercializan por reconocimiento mutuo, al estar legalmente a la venta en otro país de la UE. En los ensayos clínicos se han usado dosis de 200 a 1000 mg diarios.
¿Qué forma de quercetina me conviene?
Depende de lo que priorices: precio por miligramo o absorción. La quercetina pura se absorbe poco, así que las formas que la unen a grasas suelen aprovecharse mejor.
| Forma | Qué es | A quién le encaja |
|---|---|---|
| Dihidrato | Polvo puro en cápsula | Primera compra, presupuesto ajustado |
| Fitosoma | Unida a fosfolípidos | Quien busca más absorción |
| Liposomal | Envuelta en grasa | Quien prefiere líquidos |
| Con bromelina o vitamina C | Fórmula combinada | Uso en temporada de polen |
¿Cuándo y cómo se toma la quercetina?
Con una comida que contenga algo de grasa, porque así se absorbe mejor que en ayunas. Si tu producto indica una cantidad alta, repartirla en dos tomas suele ser más lógico que tomarla toda de golpe: el intestino absorbe una cantidad limitada cada vez. La constancia importa más que la hora exacta. Cuenta con dos o tres semanas de uso diario antes de valorar el resultado.
¿Por qué se combina con bromelina, vitamina C o zinc?
Por dos motivos distintos. La bromelina, una enzima de la piña, se añade con la idea de mejorar la absorción de la quercetina. La vitamina C y el zinc se añaden porque sí tienen efectos aprobados por la autoridad europea: el zinc contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo. Son fórmulas frecuentes en la época de más polen. Cada declaración corresponde a su ingrediente, no a la mezcla.
¿Tiene efectos secundarios o interacciones que deba vigilar?
En las cantidades habituales se tolera bien. Con dosis altas se han descrito molestias digestivas, dolor de cabeza o náuseas, que suelen desaparecer al reducir la toma. Se han descrito posibles interacciones con anticoagulantes, con algunos antibióticos y con medicación para la tensión o la glucosa. Si tomas cualquiera de estos fármacos, o tienes problemas de riñón, consúltalo antes con tu médico. La normativa española la excluye en embarazo, lactancia e infancia.
¿Puedo cubrir con la comida las cantidades que usan los estudios?
No con facilidad. La cebolla es una de las fuentes más ricas y aporta unos cientos de miligramos por kilo, así que llegar a las cantidades de los ensayos solo con dieta exige raciones poco realistas. Además, pelar la fruta y cocinarla reduce el contenido. Por eso existen los complementos. Ten en cuenta el otro lado: la dieta aporta quercetina unida a azúcares, una matriz distinta a la del extracto puro, y la evidencia en humanos sigue siendo desigual entre formulaciones.








