Proteínas
Aquí encuentras proteína en polvo, barritas y batidos listos: whey concentrada, aislada, caseína y opciones veganas de guisante y arroz. Te explicamos qué forma encaja contigo, cuánta necesitas al día y cuándo tomarla.Leer más →
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Cómo elegir tu proteína en polvo según la fuente y la digestión
Qué hace la proteína y qué aporta el polvo
Las proteínas están formadas por aminoácidos, las piezas con las que el cuerpo repara y construye tejido. Según la autoridad europea de seguridad alimentaria (EFSA), las proteínas contribuyen a aumentar y a conservar la masa muscular y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Un polvo no aporta nada que no tenga un huevo o unas lentejas. Lo que aporta es comodidad: 20 a 25 gramos de proteína en un vaso, sin cocinar y con pocas calorías extra.
Las fuentes cambian el ritmo y la pureza
La diferencia entre productos está en el origen y en cuánto se ha filtrado. Esto es lo que verás en nuestra sección de nutrición deportiva:
- Concentrado de suero (whey): la opción base. Ronda el 70 a 80 por ciento de proteína y conserva algo de lactosa y grasa.
- Aislado de suero: más filtrado, por encima del 85 por ciento, con muy poca lactosa. Útil si la leche te sienta pesada.
- Hidrolizado: predigerido, se absorbe algo más rápido. Sabe más amargo y cuesta más.
- Caseína micelar: liberación lenta, textura espesa. Se suele tomar por la noche.
- Vegetal: guisante, arroz, soja o mezclas. El guisante solo es bajo en metionina, por eso lo combinamos con arroz.
Así seleccionamos las proteínas que vendemos
Miramos tres cosas: la fuente, la dosis real por toma y la combinación de ingredientes. Preferimos polvos que declaran los gramos de proteína por cacito y el perfil completo de aminoácidos, porque solo así puedes comparar precios de verdad. No trabajamos fórmulas que inflan la cifra de la etiqueta con aminoácidos baratos añadidos aparte. En vegetal elegimos mezclas de guisante y arroz antes que guisante solo. Compramos directamente a las marcas, sin intermediarios, y cada producto pasa por nuestro equipo de cumplimiento antes de publicarse. Te contamos cómo seleccionamos nuestras marcas.
Para quién tiene sentido y para quién no
Si entrenas fuerza tres o cuatro veces por semana y te cuesta llegar a tu objetivo de proteína comiendo, el polvo resuelve el hueco. También es práctico si comes fuera a menudo o si sigues una dieta vegana, donde alcanzar la cifra requiere más planificación. Si ya cubres tus necesidades con comida, un bote no va a añadir músculo por sí solo: el estímulo lo da el entrenamiento. Cuenta con varias semanas de constancia antes de notar cambios en fuerza o volumen, no con días.
El formato también cuenta. El polvo es el más barato por gramo de proteína y el más flexible, porque puedes ajustar la dosis y usarlo en yogur o avena. Los batidos de proteína ya preparados evitan el shaker cuando entrenas fuera de casa. Las barritas con proteína funcionan como tentempié, aunque suelen llevar más azúcares o polialcoholes, que en cantidades altas pueden sentar mal al estómago.
Una última nota sobre el sabor y la disolución: los aislados quedan más ligeros y los vegetales, más terrosos y espesos. Si vas a comprar un bote de dos kilos, empieza por un formato pequeño y comprueba que te gusta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la proteína en polvo y para qué se usa?
Es un alimento concentrado que se obtiene del suero de la leche, de la clara de huevo o de plantas como el guisante, el arroz y la soja. Se filtra y se seca hasta dejar sobre todo proteína, con poca grasa y pocos hidratos. Se usa para completar la proteína que no llegas a cubrir con las comidas del día. Según la EFSA, las proteínas contribuyen a aumentar y a conservar la masa muscular.
¿Cuánta proteína necesito al día?
La EFSA fija un valor de referencia para la población adulta de 0,83 gramos por kilo de peso corporal al día. Es la base para una persona sana con actividad normal, no un objetivo para quien entrena fuerza. Las personas activas suelen trabajar con cifras más altas, repartidas en varias tomas. Estos son los valores de referencia europeos:
| Grupo | Valor de referencia |
|---|---|
| Adultos (18+) | 0,83 g/kg/día |
| Embarazo, 1.er trimestre | +1 g/día |
| Embarazo, 2.º trimestre | +9 g/día |
| Embarazo, 3.er trimestre | +28 g/día |
| Lactancia, primeros 6 meses | +19 g/día |
¿Qué tipo de proteína me conviene?
Depende de la digestión, del momento del día y de tu dieta. Esta tabla resume las diferencias prácticas entre las fuentes que encontrarás en esta página:
| Forma | Absorción | Lactosa | Encaja bien para |
|---|---|---|---|
| Concentrado de suero | Rápida | Algo | Uso diario, mejor precio |
| Aislado de suero | Rápida | Mínima | Digestión sensible |
| Hidrolizado | Muy rápida | Mínima | Tras entrenar |
| Caseína micelar | Lenta | Baja | Noche, saciedad |
| Guisante y arroz | Media | Ninguna | Dieta vegana |
¿Cuándo es mejor tomarla?
El total del día pesa más que la hora exacta. Reparte la proteína en tres o cuatro tomas y usa el polvo donde te falte, por ejemplo en el desayuno o después de entrenar. La idea de una ventana de treinta minutos tras el ejercicio se ha relativizado: el margen es de varias horas. Si entrenas fuerza, mucha gente combina la proteína con creatina monohidrato en el mismo batido, simplemente por comodidad.
¿La proteína vegana funciona igual que la whey?
Puede cumplir la misma función, pero hay que mirar la etiqueta con más cuidado. El guisante es bajo en metionina y el arroz, en lisina. Combinados se complementan y el perfil de aminoácidos queda completo, por eso preferimos las mezclas antes que una sola fuente. Suelen tener algo menos de leucina por dosis que el suero, así que una toma un poco mayor, de unos 30 gramos, equilibra la diferencia. La textura es más espesa y el sabor más terroso.
¿Puedo tomarla si la lactosa me sienta mal?
En muchos casos sí, cambiando de forma. El concentrado de suero conserva algo de lactosa y es el que más molestias suele dar. El aislado está más filtrado y apenas contiene, por lo que suele tolerarse bien incluso con sensibilidad leve. Si tienes alergia a la proteína de la leche, no es cuestión de filtrado: ahí la opción son las fuentes vegetales o la albúmina de huevo. Empieza con media dosis y observa cómo responde tu estómago.
¿Se puede tomar todos los días?
Sí. La proteína en polvo es un alimento, no un fármaco, y usarla a diario es tan normal como tomar yogur cada mañana. La EFSA no ha establecido un límite máximo de ingesta de proteína para adultos sanos. Aun así, no sustituyas comidas completas por batidos: los alimentos aportan fibra, hierro y otros nutrientes que un polvo no lleva. Si tienes problemas de riñón o sigues una dieta pautada, consúltalo antes con tu médico o dietista.
¿En qué me fijo en la etiqueta antes de comprar?
Mira cuatro puntos concretos:
- Gramos de proteína por dosis, no solo el porcentaje del bote.
- Lista de ingredientes: si aparecen glicina, taurina o creatina sueltas junto a la fuente proteica, pueden estar inflando la cifra de proteína del análisis.
- Origen del suero: materias primas identificadas dicen más que un sello genérico.
- Control antidopaje si compites, en nuestra selección de productos analizados para deportistas.


























