Sticks
Aquí encuentras complementos alimenticios en formato stick: sobres monodosis con polvo o gel que se toman con agua o directamente en la boca. Te explicamos en qué se diferencian del bote en polvo y cuándo conviene.Leer más →
Producto gratis con cada pedido
Aquí encuentras complementos alimenticios en formato stick: sobres monodosis con polvo o gel que se toman con agua o directamente en la boca. Te explicamos en qué se diferencian del bote en polvo y cuándo conviene.Leer más →
Un stick es un sobre alargado que contiene una sola dosis. Lo abres, echas el contenido en agua o directamente en la lengua y listo. Dentro puede haber polvo, granulado o gel. En este formato encontrarás sobre todo magnesio, colágeno hidrolizado, electrolitos, vitamina C y mezclas de vitaminas del grupo B: ingredientes que se toman en gramos y que no caben en una cápsula pequeña.
El stick resuelve dos cosas: la dosis exacta sin cuchara medidora y el transporte. Un stick de colágeno hidrolizado puede aportar lo mismo que varios comprimidos, en una sola toma y con sabor. Si te cuesta tragar cápsulas, un sobre que se deshace en la boca es una alternativa cómoda. Lo que el envase no cambia es lo que hace el ingrediente: eso depende de la forma química y de la cantidad que lleva dentro.
Por eso leemos primero la etiqueta y después el envase. Un stick con óxido de magnesio y otro con citrato o bisglicinato no son lo mismo, aunque los dos indiquen 300 mg. En nuestra selección de magnesio explicamos esas diferencias producto por producto, porque son las que marcan la tolerancia digestiva y la absorción.
El sabor también es una decisión de fórmula. Casi todos los sticks llevan aroma y edulcorante, como sucralosa o glucósidos de esteviol, porque un polvo neutro en la lengua resulta amargo. Si prefieres cero añadidos, un bote de producto en polvo sin sabor encaja mejor que un stick aromatizado.
El stick funciona cuando la rutina se mueve contigo: viajes, comidas fuera, entrenamientos largos. En deporte es habitual llevar sticks de sales y electrolitos, porque el sobre no se derrama en la mochila y la dosis ya está medida. También ayuda a quien olvida las tomas: un sobre al día es fácil de contar.
A cambio, el precio por gramo suele ser más alto que en un bote grande y generas más envases. Si tomas el mismo producto cada día en casa, el bote sale más económico; el stick te da comodidad y una dosis siempre igual. Y el formato no acelera nada: con magnesio o colágeno, cuenta con dos o tres semanas de uso constante.
Miramos tres cosas: la forma del ingrediente, la dosis por sobre y si la combinación tiene sentido. Un stick con una dosis simbólica aporta poco, aunque el envase sea muy práctico. Compramos directamente a las marcas, sin intermediarios, y cada producto pasa por nuestro equipo de cumplimiento normativo antes de publicarse. Probamos los productos nosotros mismos y laboratorios independientes revisan lotes por sorpresa. Con más de diez años de experiencia, solo trabajamos con marcas que defendemos. Puedes ver cómo seleccionamos las marcas.
Es un complemento alimenticio envasado en un sobre alargado que contiene una sola toma. Dentro suele haber polvo, granulado o gel. Se vierte en un vaso de agua o directamente en la lengua, según indique la etiqueta. El formato se usa sobre todo con ingredientes que se dosifican en gramos, como el colágeno hidrolizado, la creatina, la fibra o los electrolitos, porque en cápsulas harían falta demasiadas unidades.
Recibe ofertas exclusivas, actualizaciones sobre los suplementos más recientes y consejos de expertos para alcanzar tus metas.