Paleo
Encuentra suplementos sin cereales, sin lácteos y sin legumbres, aptos para la dieta paleo: omega-3, magnesio, vitamina D3 y proteína de colágeno. Te explicamos qué nutrientes conviene vigilar y en qué formas los elegimos.Leer más →
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Suplementos aptos para la dieta paleo: qué mirar antes de comprar
Qué mirar en la etiqueta
La dieta paleo deja fuera cereales, legumbres y lácteos. En un suplemento el problema casi nunca es el ingrediente principal, sino lo que lo acompaña. Por eso aquí leemos la lista completa, no solo el activo. Estos son los ingredientes que más veces rompen el planteamiento paleo:
- Almidón de maíz o de trigo como relleno de cápsulas y comprimidos.
- Maltodextrina en polvos y bebidas.
- Lactosa y proteína de suero en batidos y barritas.
- Aislado de soja o de guisante como fuente de proteína vegetal.
Si comparas varios enfoques de alimentación, tienes más opciones ordenadas en nuestros productos por tipo de dieta.
Los nutrientes que más se quedan cortos
Al quitar lácteos y cereales, hay nutrientes que bajan con facilidad: calcio, vitamina D y vitamina B12 si además comes poca carne. Las sardinas, el sésamo, las almendras y las verduras de hoja verde aportan calcio, pero llegar al total diario solo con ellos exige planificar. El magnesio en distintas formas también suele quedar justo cuando se reducen los cereales integrales y las legumbres. El magnesio contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.
Grasas y proteína, donde está la diferencia real
Paleo incluye pescado, aunque no todo el mundo llega a dos raciones por semana. En ese caso los aceites ricos en omega-3 son la opción práctica: el EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón con una ingesta diaria de 250 mg. Para la proteína, el suero de leche queda fuera. El colágeno hidrolizado y la clara de huevo en polvo encajan mejor con este estilo de alimentación.
Si además reduces mucho los hidratos, revisa las opciones aptas para keto: se solapan bastante con paleo, aunque no son lo mismo, porque paleo permite fruta, miel y tubérculos.
Así elegimos lo que entra en esta selección
Miramos tres cosas: la forma del ingrediente, la dosis y si la combinación tiene sentido. Aquí eso significa preferir vitamina D3 en aceite antes que en polvo seco con almidón, magnesio en formas como el citrato o el bisglicinato, y omega-3 con EPA y DHA declarados por cápsula, no solo "aceite de pescado". Dejamos fuera productos con lactosa, maltodextrina o proteína de trigo, aunque se vendan bien. Compramos directamente a las marcas y nuestro equipo de cumplimiento revisa cada producto antes de publicarlo. También probamos productos nosotros y laboratorios independientes analizan lotes por muestreo. Puedes ver cómo seleccionamos las marcas.
Para quién tiene sentido y qué esperar
Esta colección encaja si ya comes paleo y quieres cubrir puntos concretos, no llenar el armario. Lo habitual son dos o tres productos: omega-3, vitamina D3 en los meses de menos sol y magnesio si entrenas fuerte. Un suplemento no corrige una dieta mal planteada, y los cambios que se notan suelen aparecer después de dos o tres semanas de uso constante. Con esa expectativa realista, la suplementación cumple bien su papel: cerrar huecos concretos de una alimentación que ya funciona.
Preguntas frecuentes
Es un suplemento cuya lista completa de ingredientes no incluye derivados de cereales, legumbres ni lácteos. No existe un sello oficial "paleo", así que la decisión depende de la etiqueta. Nos fijamos en el activo y también en rellenos, aglutinantes y edulcorantes. Un magnesio excelente puede quedar fuera si lleva almidón de maíz o maltodextrina. Por eso en esta colección la comprobación es ingrediente por ingrediente, no por reclamo del envase.








