Gotas
Aquí encuentras suplementos en gotas: vitamina D3 en aceite, B12 sublingual, extractos de hierbas y aceites de CBD. Te explicamos cuándo las gotas tienen sentido, cómo dosificarlas bien y con qué tomarlas.Leer más →
Filtros
Disponibilidad
Marca
Forma
Dieta
Objetivo
Precio
Suplementos en gotas: dosis por gota, base de aceite y uso sublingual
Las gotas te dan control sobre la dosis
Las gotas son suplementos líquidos que se dosifican con un cuentagotas o una pipeta. La diferencia práctica con una cápsula es sencilla: tú decides cuántas gotas tomas. Puedes empezar con dos y subir poco a poco. Con un comprimido eso no se consigue sin partirlo.
Fíjate siempre en los microgramos o las UI por gota, porque varían mucho entre marcas. Hay fórmulas de vitamina D3 con 200 UI por gota y otras con 1.000 UI por gota. Cinco gotas de la primera equivalen a una gota de la segunda. Un frasco con más mililitros no significa más nutriente, y por eso indicamos siempre la cantidad por gota.
Base de aceite o base de agua, dos mundos distintos
Los nutrientes liposolubles solo se disuelven en grasa. Por eso la D3, la K2 y la vitamina A van en aceite de oliva virgen, de girasol o en MCT, que es aceite de coco fraccionado. Los nutrientes hidrosolubles y muchos extractos de plantas van en agua o en alcohol, porque el alcohol arrastra los compuestos de la hierba. Los aceites de cáñamo y los productos con CBD son siempre oleosos, igual que el omega-3 líquido.
Sobre la absorción conviene ser preciso
Se lee a menudo que las gotas se absorben mejor que las cápsulas. Solo es cierto en parte. Una cápsula blanda que lleva aceite dentro se comporta de forma parecida a unas gotas en aceite. Con la vitamina D3, lo que más influye es tomarla dentro de una comida con algo de grasa. Las gotas sublinguales son otro caso: se mantienen bajo la lengua entre veinte y treinta segundos, para que el nutriente pase por la mucosa de la boca. Ese formato se usa sobre todo con la vitamina B12.
Así elegimos las gotas de nuestro surtido
Miramos tres cosas: la forma del ingrediente, la dosis por gota y las combinaciones que tienen sentido. Preferimos la D3 en una base de aceite antes que en glicerina, porque el vehículo graso ayuda a disolver la vitamina. En B12 elegimos metilcobalamina o hidroxocobalamina, formas ya activas. Y dejamos fuera los frascos sin un cuentagotas fiable: si no puedes contar las gotas, no puedes dosificar. Compramos directamente a las marcas, cada producto pasa por nuestro equipo de compliance y lo probamos nosotros mismos, con controles puntuales de laboratorios independientes. Así seleccionamos marcas y productos.
Para quién encajan bien y qué tener en cuenta
Las gotas encajan bien si tragar cápsulas te cuesta, si necesitas una dosis pequeña o muy ajustada, o si prefieres mezclar el suplemento con el yogur o con un vaso de agua. También son el formato habitual en niños. Frente a otros formatos líquidos, como los jarabes o los viales, un frasco de gotas ocupa poco y dura muchas semanas.
Hay dos cosas honestas que conviene saber. El aceite de un frasco abierto se oxida con el aire y la luz, así que guárdalo bien cerrado, en un sitio fresco, y consúmelo en unos meses. Y contar gotas exige atención: sostén el frasco completamente vertical, sobre una cuchara si te resulta más cómodo. A cambio, ganas una flexibilidad de dosis que una cápsula fija no ofrece.
Preguntas frecuentes
Son suplementos líquidos que se dosifican gota a gota con un cuentagotas o una pipeta. En vez de una dosis fija por unidad, tú ajustas el número de gotas. Resultan prácticos si tragar cápsulas te cuesta, si necesitas una dosis pequeña o si prefieres mezclar el suplemento con comida o bebida. En este formato encontrarás sobre todo vitamina D3 en aceite, vitamina B12 sublingual, extractos de plantas y aceites de cáñamo.

























