L-citrulina
Aquí encuentras L-citrulina en polvo y en cápsulas, como citrulina pura y como citrulina malato. Te explicamos en qué se diferencian las dos formas, qué dosis se usa antes de entrenar y para quién encaja de verdad.Leer más →
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Citrulina malato o L-citrulina pura: cómo elegir según tu entrenamiento
La L-citrulina es un aminoácido que tu propio cuerpo produce y que también está en los alimentos, sobre todo en la sandía. El riñón la convierte en L-arginina, el aminoácido a partir del cual se forma el óxido nítrico. Ese paso explica por qué muchos deportistas la prefieren antes que tomar arginina directamente: la citrulina llega mejor a la sangre. La encontrarás en polvo, en cápsulas y como ingrediente de muchas fórmulas para tomar antes de entrenar.
Dos formas, dos motivos para elegir
Casi toda la oferta se reduce a dos opciones. La citrulina malato une la citrulina con malato, una sal del ácido málico que participa en el metabolismo energético. La proporción habitual es 2:1, así que unos 3 g de producto aportan alrededor de 2 g de citrulina. La L-citrulina pura no lleva malato: aporta más citrulina por gramo y su sabor es menos agrio. Muchos usuarios describen la forma malato como muy ácida en agua. Si eso te molesta, las cápsulas o la forma pura resultan más cómodas.
La citrulina tiene sentido si entrenas con series largas, con descansos cortos o si haces trabajo aeróbico intenso. Si estás empezando, el sueño, la comida y la constancia te darán más que cualquier polvo. Y una nota honesta: la autoridad europea de seguridad alimentaria (EFSA) no ha aprobado ninguna declaración de salud para la L-citrulina. Por eso en nuestras fichas no verás promesas, solo la forma, la cantidad por toma y para quién encaja. Es un apoyo al rendimiento dentro de un plan de entrenamiento, no un atajo.
Así elegimos la citrulina que vendemos
Miramos tres cosas: la forma, la dosis y las combinaciones que tienen lógica. Solo aceptamos productos que indican con claridad cuánta citrulina aporta cada toma, porque en la forma malato la proporción cambia lo que realmente tomas. Preferimos polvos limpios, sin mezclas confusas de estimulantes, y cápsulas con una dosis útil en lugar de simbólica. Compramos directamente a las marcas, sin intermediarios, y nuestro equipo de compliance revisa cada producto antes de publicarlo. También probamos los productos nosotros y laboratorios independientes analizan lotes por sorpresa. Puedes ver cómo elegimos marcas y productos.
Con qué se combina y con qué no hace falta
La citrulina se lleva bien con los básicos de siempre. Mucha gente la mezcla en el mismo batido con creatina, o la alterna con arginina en polvo según el objetivo del bloque de entrenamiento. Lo que no aporta nada es duplicar: si tu preentreno ya lleva 6 g de citrulina malato, sumar otra dosis por separado solo encarece tu rutina. Si quieres comparar con el resto de la familia, tienes toda la gama de aminoácidos en el catálogo.
En la práctica, la mayoría la toma entre 30 y 60 minutos antes de entrenar, porque los niveles en sangre llegan a su punto más alto alrededor de una hora después de la ingesta. Las cantidades que se usan en los estudios de rendimiento van de 6 a 8 g de citrulina malato o de 3 a 6 g de citrulina pura. Si notas molestias de estómago, divide la toma en dos momentos del día. No esperes un cambio evidente el primer día: valora el efecto después de dos o tres semanas usándola en los mismos entrenamientos, con el mismo volumen.
Preguntas frecuentes
Es un aminoácido no esencial, es decir, tu cuerpo lo produce por sí mismo y no depende solo de la dieta. En los alimentos aparece sobre todo en la sandía, y también en el pepino, la calabaza o los garbanzos. Dentro del organismo, el riñón la convierte en L-arginina, el aminoácido del que se forma el óxido nítrico. Por esa vía indirecta se usa como suplemento en deporte, casi siempre en polvo o en cápsulas.


