Clorofila
Encuentra clorofila líquida en gotas, cápsulas y comprimidos. Te explicamos por qué casi todos los suplementos usan clorofilina de cobre y sodio, cuánto cobre aportan y cómo tomarla cada día sin complicarte.Leer más →
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Clorofila líquida y clorofilina: qué mirar antes de comprar
La clorofila es el pigmento verde que permite a las plantas y a las algas convertir la luz del sol en energía. La encuentras en espinacas, perejil, berro, rúcula y brócoli, y también en algas como la chlorella en polvo y cápsulas. En un complemento alimenticio, en cambio, casi nunca vas a encontrar clorofila tal cual: la molécula natural es frágil y apenas se disuelve en agua.
Clorofila y clorofilina no son lo mismo
Casi todos los productos de esta categoría contienen clorofilina de cobre y sodio, una versión modificada del pigmento que sí se disuelve en agua. En el centro de la clorofila natural hay magnesio. En la clorofilina, ese lugar lo ocupa el cobre. Por eso la etiqueta declara cobre además de clorofila. Algunos líquidos clásicos aportan unos 85 mg de clorofilina y cerca de 10 mg de cobre por cucharada de 15 ml. Es una cantidad alta de cobre, sobre todo si ya tomas un multivitamínico. Mirar esa cifra dice más que comparar miligramos totales de clorofila.
Las formas y en qué se diferencian
- Gotas y líquidos: fáciles de dosificar en agua, casi siempre con sabor a menta. Puedes bajar la cantidad si notas el efecto laxante suave de los primeros días.
- Cápsulas y comprimidos: dosis fija, sin sabor y prácticos para llevar. La opción de quien no quiere el vaso verde.
- Polvos verdes, como los de espirulina en polvo: aportan el pigmento junto con el resto de nutrientes de la planta o el alga, no solo la clorofila.
Cómo elegimos la clorofila que vendemos
Miramos tres cosas: la forma, la dosis y las combinaciones que tienen sentido. Preferimos productos que declaran con claridad los miligramos de clorofilina y el cobre por toma, porque sin ese dato no puedes comparar nada. Descartamos líquidos cargados de aromas y conservantes cuando existe la misma fórmula sin ellos. Somos neutrales con las marcas: compramos directamente a ellas, sin intermediarios, y cada producto pasa por nuestro equipo de cumplimiento normativo antes de publicarse. Además lo probamos nosotros y laboratorios independientes revisan lotes por sorpresa. Si quieres el detalle, así seleccionamos marcas y productos.
Para quién tiene sentido y qué puedes esperar
La clorofila interesa sobre todo a quien come pocas verduras de hoja verde y busca una forma cómoda de sumarlas, y a quien la usa por tradición como desodorante interno. Conviene ser claros: la clorofila no tiene ninguna declaración de salud autorizada en la Unión Europea. La única declaración aplicable a estos productos es la del cobre, que contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo, siempre que el producto aporte una cantidad significativa. Es un extra cómodo dentro de una alimentación con verduras, no un sustituto de ellas. En nuestra sección de hierbas y plantas encontrarás otras opciones verdes si buscas algo más completo.
Los primeros días puede aparecer un efecto laxante leve, y la orina o las heces pueden tomar un tono verdoso. Es pasajero y no tiene importancia. Si tomas medicación, sobre todo anticoagulantes o fármacos que aumentan la sensibilidad al sol, pregunta antes a tu médico o farmacéutico. Y da a cualquier suplemento dos o tres semanas de uso constante antes de juzgarlo.
Preguntas frecuentes
La clorofila es el pigmento que da color verde a plantas y algas y les permite hacer la fotosíntesis, es decir, transformar la luz del sol en energía. En la dieta la aportan las hojas verdes: espinaca, acelga, berro, rúcula, perejil o brócoli. Como regla práctica, cuanto más verde es la hoja, más clorofila contiene. Los suplementos suelen extraerla de la alfalfa y concentrarla en gotas, cápsulas o comprimidos.


