Maca
Encuentra maca andina en polvo, cápsulas y extractos concentrados, en variedades amarilla, negra y roja. Te explicamos en qué se diferencian, por qué preferimos la raíz gelatinizada y cómo tomarla cada día.Leer más →
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Maca andina: variedades, formas y qué esperar de ella
La maca (Lepidium meyenii) es la raíz de una planta crucífera, la misma familia que el brócoli o el rábano. Crece en el altiplano de Perú, por encima de los 4.000 metros. Se cosecha, se seca y se muele hasta obtener un polvo de sabor terroso. En Europa se vende como complemento alimenticio, y la verás junto a otras raíces y extractos en nuestra sección de hierbas y plantas.
Nutricionalmente, la maca es sobre todo un hidrato de carbono: almidón, algo de fibra y proteína, con minerales en cantidades modestas. Sus compuestos propios son las macamidas y los glucosinolatos, los que dan el toque picante a las crucíferas. Ese contenido cambia según el ecotipo, la altitud y el secado. Por eso dos polvos de maca no saben igual. Un buen envase indica origen, ecotipo y si la raíz está cruda o gelatinizada.
Amarilla, negra y roja: el color sí importa
La misma planta da raíces de distintos colores. La amarilla es la más abundante y la más económica: es el punto de partida habitual y lo que contiene casi todo el polvo del mercado. La negra es la más escasa y la tradición andina la asocia al vigor físico. La roja o morada se usa sobre todo entre mujeres. Muchas fórmulas mezclan las tres, una opción sensata si no quieres decidir. Si buscas un ecotipo concreto, comprueba que aparezca en la etiqueta: cuando solo dice "maca peruana", casi siempre es amarilla.
Cruda, gelatinizada o en extracto
La maca cruda es la raíz seca y molida, sin más pasos. La gelatinizada ha pasado por calor y presión para retirar el almidón: se digiere con más facilidad y concentra más raíz por gramo. Esa es la razón por la que muchas personas que notaban gases o hinchazón con el polvo crudo toleran bien la gelatinizada. Los extractos concentrados permiten dosis pequeñas en cápsula, cómodas si el sabor no te convence. El polvo, en cambio, te deja ajustar la cantidad en un batido, en el yogur o en el café. Si estás comparando raíces de este tipo, también trabajamos con adaptógenos como la ashwagandha.
Así elegimos la maca de nuestro catálogo
Miramos tres cosas: la forma de la raíz, la dosis y las combinaciones. Preferimos maca gelatinizada o extractos que declaran su proporción, porque así sabes cuánta raíz tomas por cápsula. Dejamos fuera los productos que presumen de miles de miligramos sin aclarar si hablan de raíz o de extracto. Cuando una fórmula añade zinc o vitamina B12 lo entendemos: son nutrientes con declaraciones aprobadas y aportan algo concreto. Compramos directamente a las marcas y cada producto pasa por nuestro equipo de cumplimiento antes de publicarse. Puedes ver cómo seleccionamos las marcas.
Qué esperar y a quién le encaja
Los estudios en adultos suelen usar entre 1,5 y 3 gramos de raíz al día durante varias semanas. Dale dos o tres semanas de uso constante antes de valorar cómo te sienta, y tómala por la mañana si notas que te activa. Sé consciente de un punto: la Unión Europea todavía no ha aprobado declaraciones de salud para la maca, así que no vamos a prometerte resultados. Lo que sí ofrece es una raíz nutritiva, bien tolerada y fácil de sumar al desayuno, dentro de una rutina orientada a la energía del día a día. Si estás embarazada, en lactancia o tomas medicación, consulta antes con tu médico o farmacéutico.
Preguntas frecuentes
La maca (Lepidium meyenii) es la raíz de una planta crucífera que crece en el altiplano de Perú, por encima de los 4.000 metros. Allí se come desde hace siglos, cocida o seca, como un tubérculo más. En Europa se comercializa como complemento alimenticio: polvo, cápsulas o extracto concentrado. Su sabor es terroso y algo dulce, un detalle que conviene tener claro antes de elegir polvo en lugar de cápsulas.



