DHEA
Aquí encuentras DHEA en cápsulas y comprimidos, desde dosis bajas hasta altas, además de la variante 7-Keto. Te explicamos en qué se diferencian las formas, por qué la DHEA micronizada se absorbe mejor y cómo se suele tomar.Leer más →
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La DHEA y sus formas: micronizada, sublingual y 7-Keto
La DHEA (dehidroepiandrosterona) es una hormona que tu cuerpo produce en las glándulas suprarrenales, dos glándulas pequeñas situadas encima de los riñones. A partir de ella el organismo puede formar otras hormonas, entre ellas la testosterona y los estrógenos. La producción propia llega a su punto más alto alrededor de los 25 años y desciende poco a poco con la edad. Por eso, entre nuestros complementos alimenticios, este es uno de los que más buscan las personas de 40 años en adelante.
La DHEA de los suplementos no se extrae tal cual de una planta. Se parte de la diosgenina, un compuesto presente en el ñame silvestre, y se convierte en DHEA en el laboratorio. Tu cuerpo no puede hacer esa conversión por su cuenta. Es un detalle práctico y muy poco explicado: un extracto de ñame no te aporta DHEA, por mucho que la etiqueta insinúe lo contrario.
Las diferencias entre formas que sí importan
Las cápsulas y los comprimidos son la presentación habitual. Lo que cambia de un producto a otro es sobre todo esto:
- DHEA micronizada: el polvo se ha molido en partículas muy finas, así se disuelve antes y el cuerpo la absorbe mejor. Es la razón por la que la preferimos.
- Comprimidos sublinguales, que se deshacen en la boca: útiles si te cuesta tragar cápsulas.
- 7-Keto: un derivado de la DHEA que el cuerpo no transforma en testosterona ni en estrógenos. Es un compuesto distinto, no una DHEA más potente.
- Dosis: hay cápsulas de 5 y 10 mg y también de 25, 50 y 100 mg. Las dosis bajas permiten empezar con calma sin partir cápsulas.
Algunas fórmulas combinan DHEA con pregnenolona, otro precursor hormonal. Tienen sentido cuando un profesional acompaña el uso, no como primera compra.
Así elegimos la DHEA de nuestro surtido
Miramos tres cosas: la forma, la dosis y las combinaciones. Preferimos la DHEA micronizada porque se absorbe mejor que la no micronizada. Mantenemos un abanico amplio de dosis, incluidas las bajas de 5 y 10 mg, para que puedas ajustar sin dividir cápsulas. No trabajamos mezclas con listas largas de ingredientes donde la cantidad real de DHEA queda escondida. Compramos directamente a las marcas, nuestro equipo de cumplimiento normativo revisa cada producto antes de publicarlo y probamos los lotes nosotros mismos, con controles adicionales de laboratorios independientes. Si quieres el detalle, así seleccionamos nuestras marcas.
Expectativas realistas y contexto de uso
Preferimos ser claros: la autoridad europea de seguridad alimentaria (EFSA) no ha aprobado ninguna declaración de salud para la DHEA. Por eso aquí no leerás promesas de resultados. Lo que sí podemos darte es información concreta: qué es, cómo se presenta, en qué se diferencian las formas y qué conviene comentar con tu médico.
En la práctica se toma por la mañana y con una comida, porque así se acerca al ritmo natural del cuerpo y sienta mejor al estómago. Muchas personas piden un análisis de DHEA-S, la forma en la que esta hormona circula en la sangre, antes de empezar y unas semanas después, para no ir a ciegas. No es un producto para menores de 18 años, ni durante el embarazo o la lactancia. Si te interesa encajarla en una rutina más amplia, nuestra selección de productos para la longevidad te dará más contexto.
Preguntas frecuentes
La DHEA, o dehidroepiandrosterona, es una hormona que el propio cuerpo fabrica en las glándulas suprarrenales, situadas encima de los riñones. Sirve de material de partida para otras hormonas, como la testosterona y los estrógenos. La producción propia es máxima en torno a los 25 años y baja de forma gradual después. En sangre circula sobre todo como sulfato de DHEA, o DHEA-S, que es el valor que se mide en un análisis.


















