Ácidos grasos
Aquí encuentras los ácidos grasos en sus formas más habituales: omega-3 de pescado, krill y algas, omega-6 de onagra o borraja, y aceite MCT. Más abajo explicamos qué mirar en la etiqueta y cuánto EPA y DHA aporta cada dosis.Leer más →
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Cómo elegir un suplemento de ácidos grasos esenciales
Los ácidos grasos son las grasas que forman parte de todas tus células. Dos familias son esenciales: tu cuerpo no las fabrica y dependes de la comida o de un suplemento. Se trata del ácido alfa-linolénico (ALA, familia omega-3) y del ácido linoleico (LA, familia omega-6). El ácido oleico, el omega-9, sí lo produce el organismo, y el aceite de oliva ya aporta una buena cantidad.
Del ALA al EPA y al DHA
Tu cuerpo transforma el ALA de la linaza o de las nueces en EPA y DHA, las formas de cadena larga. Esa conversión es baja, solo un pequeño porcentaje. Por eso casi todos los suplementos de omega-3 parten de fuentes que ya contienen EPA y DHA: aceite de pescado, aceite de krill o aceite de algas. El DHA contribuye al mantenimiento de la función cerebral normal y de la visión en condiciones normales, con 250 mg al día. El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón, también con 250 mg al día.
Las formas no se absorben igual
En la etiqueta busca los miligramos de EPA y DHA por dosis, no los de aceite total. Una perla de 1.000 mg puede aportar 300 mg o 700 mg de omega-3 según la concentración. Estas son las formas que verás en las fórmulas con EPA y DHA y en los aceites vegetales:
- Triglicérido (TG) y triglicérido reesterificado (rTG): la forma natural del aceite de pescado, con mejor absorción.
- Éster etílico (EE): más concentrado y más económico por gramo. Tómalo siempre con una comida que lleve grasa.
- Fosfolípidos: el aceite de krill, que además aporta astaxantina y colina.
- Aceite de algas: EPA y DHA sin pescado, para dieta vegana o alergia al marisco.
- Aceites de onagra y borraja: omega-6 con GLA, en perlas de 500 o 1.000 mg.
El ALA contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo con 2 g al día, y el ácido linoleico hace lo mismo con 10 g al día. Son cantidades altas, que se cubren mejor con aceites y semillas en el plato que con una cápsula. Aparte está el aceite MCT del coco: no es esencial y se usa como fuente rápida de energía, así que no sustituye al omega-3.
Así elegimos los ácidos grasos de nuestro catálogo
Miramos tres cosas: la forma, la dosis real de EPA y DHA por toma y si la combinación tiene sentido. Preferimos triglicéridos o rTG porque se absorben mejor, y pedimos que la etiqueta indique los miligramos de EPA y DHA, no solo los de aceite. Aceptamos éster etílico cuando el precio por gramo lo justifica, y lo decimos. Compramos directamente a las marcas, sin intermediarios, y cada producto pasa por nuestro equipo de cumplimiento antes de publicarse. Nosotros probamos los productos y laboratorios independientes revisan lotes por muestreo. Puedes ver cómo seleccionamos las marcas.
Para quién encaja y qué puedes esperar
Un suplemento tiene sentido si comes pescado azul menos de dos veces por semana, si sigues una dieta vegana o si quieres asegurar un aporte diario estable. Los cambios en el perfil de ácidos grasos de tu sangre tardan: cuenta con ocho a doce semanas de uso constante antes de valorar. Tomar la misma dosis cada día con una comida rinde más que una dosis alta de vez en cuando.
Preguntas frecuentes
Son las grasas que tu cuerpo necesita y no puede fabricar, así que tienen que llegar con la comida o con un suplemento. Solo dos lo son de verdad: el ácido alfa-linolénico (ALA, familia omega-3) y el ácido linoleico (LA, familia omega-6). El omega-9, el ácido oleico del aceite de oliva, sí lo produce el organismo, aunque en la práctica se agrupa con los demás en las fórmulas de omega 3-6-9.













